Paseaba por el parque,
Sobre un tapiz caducifolio
De colores irisiados, maravillosos,
Cuando se transformaron
En la dermis
coloreada por la emoción,
De nuestro fortuíto
encuentro
O recuerdo
Con nuestra recién
perdida madre,
VIVA, viviendo alegre entre las hojas otoñales,
Lo cual nos da algún
celo.
Que olvidamos al oir
su gozo
Gozando de su
eternidad alegre