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domingo, 26 de febrero de 2017

Jannis







En la muerte de JANNIS KOUNELLIS



Llevo tiempo sin actualizar, pero una noticia importante, transcendente, me ha hecho cambiar de parecer. El sábado murió Jannis Kounellis, representante del llamado arte povera o arte POBRE que resulta, para algunos CUTRE. La pobreza y la cutreidad son amigas naturales. Pero no debemos dejarnos engañar por su modestia. Fue el único artista -y conozco unos cuantos de variadas disciplinas- que me emocionó ad fundamentis, realmente, veramente. Para demostrar que era un sentimiento cierto hasta lloré y todo…o quizá lloré como un niño desvalido sacudido por un seísmo de 10 en la famosa escala.

Cuando ví en una exposición en Santiago rodamientos, o vulgarmente conocidos por cajas de bolas, inducciones, cadenas, abrazaderas, trozos de cable diversos convertidos mágicamente en léxico artísrtico. La chatarra en general y mi vida en particular podía ser ARTE. Kounellis fue aire fresco para mí. Me engreí... pequé de superbia! ...que diría Ierónymus B.

Yo, que flipé y ví mutar el brillo de toneladas de acero inoxidable en paisajes oníricos y surrealistas y las meticulosas y microscópicamente detallistas pilas de aluminio cárter en arquitecturas propias de la Capadocia Turca. Tales visiones no eran del gusto de mi padre. Más bien lo alarmaban tales “ visiones” en la línea de Willian BLAKE. Él no entendía de esto. Era bajito, regordete, macizo pero de eso non capiscaba... Él era un aldeano espabillao, era 160 cm de praxis negociadora. Era un negociante nato,
por convenio.



Una vez me sometí a un ejercicio....a ver si finalmente valía para ALGO.... (que diría él) que evaluó mi mirada estética y no fue identificando en las Platerías compostelanas el maestro de Conques. Fue una vez cargando un camion de fardos de chapajo de hierro, aristocrática acción. Partiendo de capots, aletas, defensas me divertía identificar a los coches que habían pertenecido.


Eso es la chatarra, cosas que formaron parte de un coche y que ahora no tienen uso. Nosotros tambien podemos ser chatarra cuando una disfuncion enfermiza nos hace perder facultades.


Mi padre fue chatarrero, noble y aristocrático oficio, DESPUÉS de la exposición susodicha de JK y JK fue el único que le rinde homenaje a la chatarra,  el único que la utilizó como evocación de lo perdido, de lo que tuvo un uso y ahora no lo tiene, es la vejez del acero: lo que pudo haber sido y en lo que se convirtió de facto.


No me enrollo más. Es solamente hora de desearte una feliz travesía. Evidentemente de la Laguna Estigia y te deseo, al igual que mi a mi padre que te sea la Tierra Leve, quiera lo que quiera decir. Mi padre siempre sale a pasear de su sepultura ve el STTL y siempre se pregunta ¿qué querría decir con esto o meu fillo?. Que lo estudié en Santiago, no para crego, él no quería que fuera chatarrero como él.


Al final fui chatarrero como él pero, con adicción a los latines, a los rocines y por supuesto a los florines. No te olvidaré fácilmente, pero al final seguro que te terminaré olvidando, ....es la vida.


1 comentario:

  1. Ti fuches un chatarreiro ilustrado. Moi ben o artigo. A min tamen me gusta moito a obra de Kounellis. Apertas

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